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La odontología ha experimentado una transformación sin precedentes en la última década. Lo que antes dependía exclusivamente de impresiones tradicionales, modelos de yeso y procesos manuales, hoy se apoya en un flujo de trabajo completamente digital que permite fabricar prótesis dentales con un nivel de precisión, rapidez y calidad impensable hace solo unos años.

En el centro de esta revolución se encuentran dos protagonistas: el escáner intraoral y la tecnología CAD-CAM. Juntos han cambiado la forma en que clínicas y laboratorios colaboran para ofrecer tratamientos más cómodos, seguros y predecibles.

Pero ¿qué ocurre desde que el odontólogo realiza un escaneado digital hasta que el paciente recibe su prótesis definitiva? ¿Cómo se transforma un archivo digital en una restauración perfectamente adaptada a la boca?


La odontología digital comienza en la clínica

Todo empieza en la consulta del odontólogo.

En lugar de utilizar cubetas llenas de silicona o alginato para tomar una impresión convencional, el profesional realiza un escaneado intraoral mediante una cámara de alta precisión que captura miles de imágenes por segundo.

Estas imágenes se procesan automáticamente para generar un modelo tridimensional de la boca del paciente.

En pocos minutos se obtiene una reproducción digital extremadamente precisa de:

  • Dientes.
  • Encías.
  • Mordida.
  • Espacios interdentales.
  • Relación entre ambas arcadas.

El resultado es un archivo digital que sustituye al modelo físico tradicional.


¿Qué es un escáner intraoral?

Un escáner intraoral es un dispositivo óptico que captura la anatomía de la boca mediante imágenes digitales de alta resolución.

A diferencia de las impresiones tradicionales, el escaneado:

  • Es más cómodo para el paciente.
  • Elimina deformaciones del material de impresión.
  • Reduce errores.
  • Permite repetir únicamente una zona concreta si fuera necesario.
  • Facilita una comunicación inmediata con el laboratorio.

Además, muchos escáneres permiten registrar el color de los dientes, algo especialmente útil en tratamientos estéticos.


Del archivo digital al laboratorio

Una vez finalizado el escaneado, el odontólogo envía el archivo digital al laboratorio mediante plataformas seguras.

En cuestión de minutos, el equipo técnico puede comenzar a trabajar, incluso aunque la clínica se encuentre a cientos de kilómetros.

Este intercambio digital elimina tiempos de transporte y permite iniciar el diseño prácticamente de forma inmediata.


Análisis del caso clínico

Antes de comenzar el diseño, el laboratorio analiza toda la información recibida.

Se revisan aspectos como:

  • Calidad del escaneado.
  • Preparaciones dentarias.
  • Espacios disponibles.
  • Oclusión.
  • Márgenes.
  • Prescripción clínica.
  • Fotografías del paciente, si están disponibles.

Esta fase resulta fundamental para garantizar que el trabajo pueda desarrollarse correctamente.

Cuando es necesario, el laboratorio contacta con la clínica para resolver cualquier duda antes de continuar.


Diseño CAD: donde comienza a tomar forma la prótesis

El siguiente paso corresponde al CAD (Computer-Aided Design) o diseño asistido por ordenador.

Mediante un software especializado, el protésico dental diseña digitalmente la futura restauración.

Durante esta fase se definen aspectos como:

  • Anatomía dental.
  • Contactos proximales.
  • Relación oclusal.
  • Espesores del material.
  • Perfil de emergencia.
  • Ajustes sobre implantes.
  • Estética de la restauración.

El software permite trabajar con una precisión de micras, imposible de conseguir mediante técnicas exclusivamente manuales.

Sin embargo, el verdadero valor sigue estando en la experiencia del técnico que interpreta el caso y toma las decisiones necesarias para lograr un resultado funcional y estético.


Selección del material más adecuado

No todas las restauraciones requieren el mismo material.

En función del tratamiento, el laboratorio selecciona la opción más adecuada.

Entre las más utilizadas encontramos:

Zirconio

Ideal para restauraciones definitivas por su elevada resistencia y excelente estética.

Disilicato de litio

Especialmente indicado para coronas y carillas altamente estéticas.

PMMA

Utilizado principalmente para prótesis provisionales y rehabilitaciones de carga inmediata.

Titanio

Muy empleado en pilares personalizados y determinadas estructuras implantológicas.

Cromo-Cobalto

Material de referencia para determinadas estructuras metálicas y prótesis híbridas.

Cada material exige un proceso de fabricación específico.


Fabricación CAM: cuando el diseño se convierte en realidad

Una vez aprobado el diseño digital comienza la fase CAM (Computer-Aided Manufacturing).

Aquí intervienen las fresadoras de alta precisión del laboratorio.

Estas máquinas trabajan a partir de bloques macizos de material y, siguiendo exactamente el diseño realizado previamente, eliminan el material sobrante hasta obtener la restauración definitiva.

Dependiendo del material, también pueden emplearse otras tecnologías como la sinterización o la impresión 3D.

Todo el proceso está completamente controlado para garantizar una precisión extraordinaria.


La importancia del acabado artesanal

Aunque el flujo digital ha revolucionado la odontología, el trabajo manual continúa siendo esencial.

Tras el fresado, el técnico realiza diferentes procesos de acabado como:

  • Ajustes.
  • Pulido.
  • Estratificación cerámica.
  • Caracterización superficial.
  • Personalización del color.
  • Glaseado.

Estos pequeños detalles son los que consiguen que una restauración no solo funcione correctamente, sino que resulte completamente natural.

La tecnología aporta precisión.

El técnico aporta vida.


Control de calidad

Antes de enviar cualquier trabajo a la clínica, cada restauración pasa por un estricto proceso de revisión.

Se comprueba:

  • Ajuste marginal.
  • Contactos.
  • Oclusión.
  • Espesores.
  • Integridad estructural.
  • Color.
  • Acabados.

Solo cuando todo cumple los estándares de calidad establecidos, la prótesis se prepara para su entrega.


Colocación en la clínica

La última fase corresponde al odontólogo.

Gracias a la precisión del flujo digital, la colocación suele requerir muy pocos ajustes.

Esto supone ventajas importantes:

  • Menor tiempo en consulta.
  • Mayor comodidad para el paciente.
  • Resultados más predecibles.
  • Menor riesgo de errores.

El tratamiento concluye con una restauración diseñada específicamente para ese paciente.


Ventajas del flujo digital para el paciente

El paciente también percibe importantes beneficios.

Entre ellos destacan:

  • Mayor comodidad durante la toma de registros.
  • Eliminación de las cubetas tradicionales.
  • Menor número de citas.
  • Ajustes más precisos.
  • Restauraciones más naturales.
  • Mayor rapidez en la fabricación.

Todo ello mejora significativamente la experiencia durante el tratamiento.


Ventajas para el odontólogo

El flujo digital también facilita enormemente el trabajo clínico.

Permite:

  • Mejor comunicación con el laboratorio.
  • Mayor precisión diagnóstica.
  • Menos repeticiones.
  • Mayor control del tratamiento.
  • Planificación digital de casos complejos.

Además, la documentación digital puede conservarse y recuperarse fácilmente en el futuro.


Ventajas para el laboratorio dental

Para el laboratorio supone una auténtica revolución.

El flujo digital ofrece:

  • Diseños mucho más precisos.
  • Mayor eficiencia.
  • Menor margen de error.
  • Procesos repetibles.
  • Fabricación más rápida.
  • Mejor control de calidad.

Esto se traduce en restauraciones de mayor calidad y mayor satisfacción para clínicas y pacientes.


El futuro del flujo digital

La evolución continúa.

Hoy ya estamos viendo la integración de nuevas tecnologías como:

  • Inteligencia Artificial para diseño de restauraciones.
  • Impresión 3D de alta resolución.
  • Automatización de procesos.
  • Nuevos materiales ultrarresistentes.
  • Sistemas CAD-CAM cada vez más inteligentes.

Todo apunta hacia una odontología completamente digital, donde la precisión y la personalización seguirán aumentando.


El recorrido que realiza una prótesis dental desde el escáner intraoral hasta su colocación en boca es un proceso en el que intervienen tecnología, conocimiento y una estrecha colaboración entre clínica y laboratorio.

En nuestro Laboratorio de Prótesis Dental en Madrid el flujo digital ha permitido fabricar restauraciones más precisas, más estéticas y más duraderas, mejorando tanto la experiencia del paciente como el trabajo del odontólogo.

En un laboratorio de prótesis dental especializado, cada archivo digital se transforma en una restauración única, diseñada para devolver la función, la comodidad y la confianza a quien más importa: el paciente.


Preguntas frecuentes

¿Qué es un escáner intraoral?

Es un dispositivo digital que captura la anatomía de la boca mediante imágenes tridimensionales de alta precisión, sustituyendo a las impresiones tradicionales.

¿Qué ventajas tiene el flujo digital frente a las impresiones convencionales?

Ofrece mayor precisión, comodidad para el paciente, menos errores, comunicación inmediata con el laboratorio y restauraciones mejor adaptadas.

¿Qué significa CAD-CAM en odontología?

CAD corresponde al diseño asistido por ordenador y CAM a la fabricación asistida por ordenador, formando el flujo digital utilizado para fabricar prótesis dentales.

¿Qué materiales se pueden fabricar mediante CAD-CAM?

Principalmente zirconio, disilicato de litio, PMMA, titanio, cromo-cobalto y otros materiales específicos para restauraciones dentales.

¿Por qué el acabado manual sigue siendo importante?

Porque permite personalizar la anatomía, el color, la textura y los pequeños detalles que hacen que una prótesis resulte completamente natural.

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